


Diario a mi hijo Richie




En Garabatos estuviste casi hasta los 5 añitos. Yo no me perdía ni una fiesta. Recuerdo este día del padre. Entonces te podía apachurrar cuantas veces quisiera y el rato que quisiera. Hoy ya no te dejas tanto, aunque no puedo quejarme porque sueles ser muy cariñoso.
Garabatos era tu nido en Lima. O como diríamos en España: "tu guardería". Una casona preciosa ubicada en San Isidro. Sebastían era tu mejor amigo, curiosamente un niño chileno que además de estar en tu clase era tu vecino. Tenías otra compañera y vecina (también chilena!!) de la que no recuerdo el nombre y a la que adorabas.
Era verano en Lima. Estábamos sentados plácidamente en la terraza del restaurante del Club Terrazas después de haber comido mayonesa y ketchup con patatas fritas, y pollo "de guarnición". No habías cumplido los 4 años. Llevábamos un rato conversando. De repente, te levantaste de tu silla y la moviste hasta ponerla a mi lado. Colocaste una más a tus pies y te acomodaste entre las dos sillas con las piernas en alto. Me miraste muy serio y me preguntaste: "Papá...¿Qué hacías de pequeño?
Entonces mis papás también estaban separados, pero además mi papá (que era "gringo") había desparecido en la guerra de Vietam, así que no tuve la suerte que creo que tienes tú, de estar comunicado con tu papi. Entonces yo tenía alrededor de los 8 años e internet ni se imaginaba. No tuve noticias de él hasta que cumplí 15 y apareció en Madrid para retomar el contacto. Había estado en un campo de concentración vietnamita apresado más de 5 años, hasta que logró escaparse con otros compañeros. Algún día te contaré otros episódios bélicos del "abuelo James".